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Ciberseguridad para pequeñas empresas: Cómo proteger clientes, cuentas y dinero

13 de octubre de 2026 por
ACOPI

La transformación digital ha abierto nuevas oportunidades para las micro, pequeñas y medianas empresas. Hoy, un negocio puede vender por redes sociales, recibir pagos electrónicos, administrar su inventario en la nube y mantener contacto con sus clientes desde un teléfono celular. Sin embargo, esa misma conectividad también aumenta la exposición a amenazas digitales.

De acuerdo con el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), Colombia enfrentó cerca de 36.000 millones de intentos de afectación cibernética durante 2024, cifra presentada por la entidad en junio de 2025, cuando anunció la Estrategia Nacional de Seguridad Digital 2025-2027. El Ministerio señaló, además, que el país concentró el 17 % de los intentos reportados en Latinoamérica y ocupó el segundo lugar regional en esa medición.

La cifra evidencia la magnitud del desafío para el país. Aunque no corresponde exclusivamente a ataques exitosos contra MiPymes, sí demuestra la importancia de fortalecer las capacidades de prevención y respuesta en todo el sector productivo.

Fuente: MinTIC – Estrategia Nacional de Seguridad Digital.

Para una pequeña empresa, un incidente digital puede significar mucho más que la pérdida de archivos. También puede representar transferencias fraudulentas, interrupción de las ventas, exposición de información de clientes, pérdida del acceso a sus sistemas y afectaciones reputacionales.

Por eso, la ciberseguridad debe entenderse como parte de la gestión empresarial y no únicamente como una responsabilidad del área de tecnología.

¿Cuáles son los riesgos digitales más frecuentes para una MiPyme?

No todas las empresas enfrentan las mismas amenazas. Sin embargo, existen modalidades de fraude que pueden afectar a negocios de distintos tamaños y sectores.

1. Phishing o suplantación de identidad. Los delincuentes envían correos electrónicos, mensajes de texto o comunicaciones por aplicaciones de mensajería que aparentan provenir de bancos, proveedores, clientes o entidades oficiales. Su objetivo es inducir al usuario a entregar información confidencial, ingresar a páginas fraudulentas o descargar archivos maliciosos.

El Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA), entidad pública departamental, recomienda desconfiar de mensajes inesperados que soliciten información confidencial o acciones urgentes, verificar las solicitudes por canales oficiales y evitar abrir enlaces o archivos sospechosos.

2. Suplantación de proveedores y directivos. Una persona puede hacerse pasar por el gerente de la empresa o por un proveedor para solicitar una transferencia, modificar una cuenta bancaria o cambiar las condiciones de pago de una factura. El engaño puede apoyarse en correos similares a los originales o cuentas de mensajería comprometidas.

3. Robo de credenciales. El uso de contraseñas débiles, repetidas o compartidas entre empleados puede facilitar el acceso no autorizado al correo corporativo, las redes sociales, las plataformas de comercio electrónico y los servicios financieros.

4. Secuestro de información o ransomware. Este tipo de programa malicioso puede bloquear el acceso a archivos y sistemas, cifrar información y exigir un pago para intentar recuperarla. La afectación puede detener la operación de una empresa que no tenga respaldos adecuados.

5. Pérdida o exposición de información. Un equipo extraviado, un acceso compartido sin control o el envío de un archivo al destinatario equivocado también pueden comprometer datos comerciales y personales.

Cinco medidas para proteger las cuentas y la información del negocio

La prevención no siempre exige grandes inversiones. Muchas medidas pueden implementarse con los recursos disponibles, siempre que exista un compromiso de la dirección y de los trabajadores.

1. Crear contraseñas seguras y activar la autenticación multifactor

Las contraseñas son una de las primeras barreras de protección de los sistemas empresariales. Utilizar la misma clave para el correo corporativo, las redes sociales y las plataformas financieras aumenta el riesgo de que el acceso a una cuenta comprometida facilite el ingreso a otras.

El IDEA recomienda evitar contraseñas sencillas, no utilizar datos personales fáciles de deducir y no compartir las claves de acceso.

Para fortalecer esta protección, las MiPymes deberían:

  • Utilizar contraseñas largas, únicas y difíciles de adivinar para cada servicio.
  • Considerar un administrador de contraseñas confiable para almacenarlas de manera segura.
  • Activar la autenticación multifactor, especialmente en el correo corporativo, las cuentas bancarias y las redes sociales.
  • Evitar compartir cuentas entre trabajadores y asignar permisos según las funciones de cada persona.
  • Retirar los accesos cuando un empleado o contratista deje de trabajar con la empresa.

La autenticación multifactor agrega una verificación adicional al ingreso, por ejemplo, mediante una aplicación de autenticación o una llave de seguridad. Así, conocer la contraseña no necesariamente será suficiente para acceder a la cuenta.

Fuente: IDEA – Seguridad y ciberseguridad.

2. Verificar cada solicitud de pago o cambio de cuenta bancaria

Una de las situaciones más delicadas para una empresa ocurre cuando recibe una solicitud aparentemente legítima para realizar una transferencia urgente o modificar los datos bancarios de un proveedor.

Antes de autorizar el movimiento, es recomendable establecer un protocolo interno que incluya:

  • Confirmar los cambios de cuentas bancarias mediante una llamada a un número previamente registrado, no al contacto incluido en el mensaje sospechoso.
  • Validar las solicitudes extraordinarias de pago con una segunda persona autorizada.
  • Comprobar el beneficiario, la entidad financiera, el número de cuenta y el valor de la operación antes de aprobarla.
  • No compartir claves, códigos de verificación ni datos de acceso por teléfono, correo o mensajería.
  • Revisar directamente en la plataforma financiera si la transacción fue ejecutada y si el comprobante corresponde a una operación real.

Una captura de pantalla o un comprobante enviado por un cliente no reemplaza la confirmación del ingreso del dinero en la cuenta de la empresa. La validación debe realizarse desde el canal oficial de la entidad financiera.

Estas medidas son especialmente importantes para los negocios que reciben pagos digitales, venden por redes sociales, trabajan con múltiples proveedores o tienen varios empleados autorizados para realizar transacciones.

3. Hacer copias de seguridad y comprobar que puedan recuperarse

La información es uno de los activos más importantes de una MiPyme. Bases de datos de clientes, facturas, contratos, inventarios, archivos contables y documentos comerciales pueden resultar indispensables para mantener la operación.

Una copia de seguridad permite recuperar información cuando se pierde, se daña o queda inaccesible por un incidente informático.

Para implementar una estrategia básica, la empresa puede:

  • Identificar cuáles son los archivos y sistemas esenciales para continuar operando.
  • Programar respaldos automáticos con una frecuencia acorde con el volumen y la importancia de la información.
  • Mantener al menos una copia separada de los equipos de trabajo, por ejemplo, en un medio desconectado o en un servicio de respaldo protegido.
  • Restringir el acceso a las copias para evitar que un atacante pueda eliminarlas junto con los archivos originales.
  • Probar periódicamente la restauración de los respaldos para comprobar que funcionan.

No basta con tener copias guardadas: es necesario verificar que estén actualizadas, protegidas y disponibles cuando se necesiten.

4. Capacitar a los trabajadores para reconocer el fraude digital

La tecnología por sí sola no elimina todos los riesgos. Un trabajador puede recibir un correo que imita la identidad de un banco, abrir un archivo malicioso o entregar información bajo presión.

Por eso, la capacitación debe hacer parte de las prácticas habituales de la organización.

Algunas acciones útiles son realizar jornadas breves sobre identificación de mensajes sospechosos, enseñar a verificar los remitentes y las direcciones web, establecer un canal interno para reportar situaciones inusuales y definir qué hacer cuando una persona sospecha que entregó sus credenciales.

También es importante desconfiar de mensajes que amenacen con bloquear una cuenta, exijan pagos inmediatos o prometan beneficios extraordinarios a cambio de entregar información.

El IDEA recomienda verificar la autenticidad de las solicitudes de información personal o financiera contactando directamente a la organización por sus canales oficiales.

Fuente: IDEA – Cómo protegerse contra los ataques de phishing.

5. Mantener actualizados los equipos y controlar los accesos

Los computadores, teléfonos, navegadores, aplicaciones y sistemas de gestión deben mantenerse actualizados para reducir la exposición a vulnerabilidades conocidas.

Además, las empresas deberían instalar software de seguridad confiable, proteger sus redes inalámbricas con contraseñas robustas y evitar que los trabajadores utilicen cuentas administrativas para las tareas cotidianas.

Es recomendable revisar quién tiene acceso a los archivos compartidos, las bases de datos, las redes sociales y las plataformas de pagos. Los permisos deben limitarse a lo necesario para cada función.

Estas medidas resultan particularmente relevantes en las empresas que utilizan computadores personales para trabajar, comparten archivos mediante servicios en la nube o administran sus ventas y comunicaciones desde dispositivos móviles.

¿Qué debe hacer una empresa si sospecha que fue víctima de un ataque?

La rapidez de la respuesta puede ayudar a contener los daños. Si una MiPyme detecta una transferencia sospechosa, un acceso no autorizado o la pérdida de información, debería activar un procedimiento básico:

  1. Contener el incidente. Desconectar de la red los equipos comprometidos cuando sea necesario, sin borrar archivos ni evidencias que puedan ayudar a investigar lo sucedido.
  2. Proteger las cuentas. Desde un dispositivo confiable, cambiar las credenciales afectadas, cerrar sesiones abiertas y revocar accesos sospechosos.
  3. Contactar a la entidad financiera. Si hay operaciones no autorizadas o datos bancarios comprometidos, comunicarse inmediatamente con el banco por sus canales oficiales y solicitar las medidas correspondientes.
  4. Preservar las evidencias. Guardar correos, mensajes, comprobantes, direcciones web, fechas y demás información relacionada con el incidente.
  5. Reportar el caso. Acudir a los canales oficiales de denuncia y reporte de incidentes informáticos, según la naturaleza del hecho, y buscar apoyo técnico cuando sea necesario.

Si se trata de un incidente que involucra datos personales, la empresa también debe evaluar las obligaciones legales aplicables y las medidas necesarias para proteger a los titulares de esa información.

En Colombia, el Ministerio TIC cuenta con el Grupo de Respuesta a Emergencias Cibernéticas de Colombia (ColCERT), que desarrolla capacidades para identificar amenazas y fortalecer la respuesta ante incidentes. La entidad publicó en junio de 2026 información sobre indicadores de compromiso para apoyar la detección de amenazas por parte de organizaciones públicas y privadas.

Fuente: MinTIC – Información de ColCERT para detectar amenazas.

La protección de los datos también fortalece la confianza de los clientes

La seguridad digital no se limita a evitar pérdidas económicas. También está relacionada con la confianza que los clientes depositan en una empresa cuando entregan sus datos, realizan compras o comparten información para recibir un servicio.

En Colombia, la Ley 1581 de 2012 establece disposiciones generales para la protección de datos personales. Las empresas que recolectan y utilizan información de personas deben revisar las obligaciones que les corresponden, de acuerdo con el tipo de tratamiento que realizan y las excepciones legales aplicables.

Esto implica identificar qué datos se recopilan, para qué se utilizan, quiénes pueden consultarlos y qué medidas se adoptan para evitar su pérdida, uso indebido o acceso no autorizado.

Fuente normativa: Ley 1581 de 2012 – Secretaría del Senado.

La protección de la información debe estar presente en los procesos comerciales, administrativos y tecnológicos de la organización. No se trata solamente de instalar un programa, sino de establecer responsabilidades y procedimientos que puedan mantenerse en el tiempo.

Ciberseguridad: una inversión para la continuidad de las MiPymes

Las micro, pequeñas y medianas empresas pueden comenzar a fortalecer su seguridad digital con medidas concretas: contraseñas únicas, autenticación multifactor, verificación de pagos, copias de seguridad, actualizaciones y capacitación de los trabajadores.

La prevención permite reducir riesgos y preparar a la empresa para responder de manera más organizada ante un incidente. Cada negocio debe evaluar sus sistemas, la sensibilidad de sus datos, sus canales de venta y los recursos disponibles para definir las medidas más apropiadas.

Para las MiPymes colombianas, avanzar en ciberseguridad significa proteger sus recursos, cuidar la información de sus clientes y construir condiciones de confianza para seguir creciendo en la economía digital.